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El mundo necesita una revolución por medios de comunidades seculares

Esta el la traducción del articulo escrito en el instituto de la evolución de Londres Inglaterra , escrito por Michael Price. Autor invitado: David Mariño S
El enlace del articulo original es este:
https://evolution-institute.org/article/the-world-needs-a-secular-community-revolution/?source=tvol

Aquí esta la traducción:

La naturaleza humana está adaptada para la vida comunitaria. Nuestra especie  ha  evolucionado de manera estrecha  y a pequeña escala, a  las comunidades de cazadores-recolectores  donde se establecen relaciones cara a cara entre las generaciones [1]. Estas comunidades proporcionaban un recurso esencial para sus miembros tales como una red de apoyo social [2]. Como miembro de la comunidad, los compañeros de esta, habrían incluido a sus socios a largo plazo en  relaciones de mutua ventaja,  recíproca entre el individuo y la gente que se preocupaba profundamente por su bienestar. Podrías haber dependido de ellos cuando los tiempos eran difíciles, y ellos a su vez,  podría haber dependido de ti [3]. Al haber  participado en rituales con su comunidad, para conmemorar los acontecimientos más significativos de la vida: nacimientos, defunciones, ritos de pasaje. Habrías festejado, bromeado, y la habrías pasado muy bien con los demás miembros. Habrías compartido cosas con ellos: la comida,  conocimientos,  chismes y responsabilidades. También habrías compartido valores comunes y creencias existenciales y cosmológicas comunes.

Por supuesto eso no quiere decir que todas las relaciones en tiempos ancestrales evolutivos eran amables y saludables. Había un montón de conflictos y de violencia, así [4]. Sin embargo, la vida comunitaria ancestral ofreció abundantes fuentes de apoyo social, y este apoyo habría hecho su vida no sólo más agradable, sino que también esencial para la  supervivencia, tanto para ti y tu familia [3]. Por ejemplo usted habría dependido de sus interlocutores sociales para compartir alimentos, atención médica, y la información que usted y su familia necesitaban más; para ayudarle a defenderse de los enemigos y derrotar a sus rivales; y cooperar con usted para obtener los recursos que no podía adquirir por sí solo. Debido a que el apoyo social es importante para la supervivencia y la reproducción de nuestros ancestros evolutivos ‘, los humanos modernos, sentimos dolor psicológico,  si percibimos que nos falta este apoyo. Del mismo modo que el hambre y la sed motivaba a nuestros antepasados ​​para adquirir recursos materiales cruciales, sentimientos de soledad y aislamiento los motivaba para adquirir recursos sociales fundamentales [5].

En la mayoría de las regiones del mundo las personas no han vivido como cazadores-recolectores de cientos o miles de años. Sin embargo, a lo largo de los procesos de evolución cultural que han llevado a los masivos Estados-nación de los tiempos modernos, la gente ha encontrado formas de satisfacer sus necesidades psicológicos de ser parte de una comunidad. La religión ha jugado un papel clave en este sentido [6]: en muchas culturas del mundo, la religión organizada ha sido durante siglos ha funcionado como la fuente de recursos sociales que se encuentran en las comunidades de las sociedades de pequeña escala. Las congregaciones religiosas tienden a implicar, por ejemplo, la creación de  comunidades intergeneracionales que interactúan regularmente y que comparten valores y visiones del mundo; redes de relaciones de apoyo mutuo a largo plazo; oportunidades para el compañerismo y la unión social; y conmemoraciones rituales de los acontecimientos más significativos de la vida.

Sin embargo, la relevancia de la religión como fuente de la comunidad recientemente ha ido disminuyendo rápidamente.

Considere el Reino Unido, donde vivo actualmente. Diversos estudios coinciden en que la religiosidad ha estado cayendo abruptamente entre todos los grupos de edad del Reino Unido, y en especial a los jóvenes. De 1983 a 2014, la cantidad de miembros de la Iglesia de Inglaterra se redujo de 40% a 16% de la población del Reino Unido. Durante aproximadamente el mismo período, el porcentaje de la población que describe a sí misma como no tener ninguna religión aumentó de 31% a 51%, y esta última cifra fue del 69% entre los de 15-24 años [7]. Disminuciones similares en la religiosidad se han observado en muchos países de todo el mundo, aunque la religiosidad sigue siendo alta en muchos otros [8].

Esta disminución de la religiosidad probablemente ha llevado a un aumento de la soledad entre las poblaciones de muchos países y, a su vez, a los graves problemas de salud pública que la soledad conlleva. Está bien documentado que las personas religiosas tienden a vivir vidas más saludables y más largas, y la mejor explicación que los científicos han encontrado para esta relación es que la religión organizada proporciona a las personas con  comunidades de apoyo [5, 6, 9]. La afiliación religiosa hace que la gente este menos sola, y la soledad no sólo se siente mal, también es mala para su salud. La soledad se asocia con presión arterial aumentada, sistema inmune debilitado, el aumento de la depresión, y otros resultados no  saludables. Por lo tanto, está fuertemente asociada con la mortalidad por cualquier causa, y sus efectos son  tan mortales como los factores de riesgo más conocidos como la obesidad, el tabaquismo y el abuso de sustancias [5, 10]. Y como la religiosidad ha ido disminuyendo, la soledad ha ido en aumento. Los datos sobre la soledad no se han recogido tan sistemáticamente como los datos sobre la religiosidad, pero en países como los EE.UU. y el Reino Unido, la gente está más sola que nunca [11-14]. La soledad es a menudo vista más como un problema para las personas mayores, pero hay poca evidencia para apoyar este punto de vista. Los efectos negativos en la salud de la soledad, de hecho, parecen ser peor para menores que para las personas mayores [10], y en el Reino Unido, las personas más jóvenes son el grupo de edad más solitario [15], al igual que también son los menos religiosos.

Así que aquí estamos. Somos menos religiosos que nunca, pero también estamos más solos que nunca, y la soledad nos hace infelices y y nos trae malestar.

¿Cuál es la solución? ¿Debemos tratar de dar marcha atrás al reloj, y poner la religión  tradicional de nuevo en nuestras vidas? Eso no es una solución ideal, por dos razones. En primer lugar, con la religiosidad en su punto más bajo en muchos países, no hay razón para esperar que las mayorías no religiosas de estos países sean receptivos a los intentos de lanzar un nuevo Gran Despertar. En segundo lugar, puede ser una mejor alternativa a la comunidad religiosa una comunidad secular.

Por comunidad secular me refiero mirando hacia el futuro, a  grupos cuasi-religiosos que proporcionarían los beneficios de las comunidades religiosas tradicionales, mientras que  han dejado de lado las creencias sobrenaturales, y que se centrarían en la creación de un futuro mejor para la humanidad en lugar de en tratar de recuperar la ortodoxia religiosa de décadas y siglos pasados. Grupos religiosos tradicionales han sido históricamente nuestra principal fuente de vida en comunidad, pero no hay razón por la cual los grupos seculares no podían ser tanto o más exitosos  en el cumplimiento de esta función.

Esto no es una idea novedosa. La idea de que los grupos seculares naturalistas podrían cumplir con el papel de los grupos religiosos sobrenaturales ha estado aquí durante mucho tiempo, y muchas comunidades seculares están prosperando hoy. Comunidades laicas organizadas surgieron en Occidente en el siglo 18, influenciados por los libros como:  La edad de la Razón de Thomas Paine [16]. Ejemplos destacados de los grupos seculares contemporáneos del Reino Unido incluyen las Asambleas de Domingo (Sunday Assembly) , la Asociación Humanista Británica y la Fundación Richard Dawkins. Pero aunque muchas comunidades seculares del pasado y del presente han logrado un éxito considerable, ninguno ha llegado cerca de igualar la popularidad de las comunidades religiosas tradicionales.

Probablemente hay varias razones por las que las  comunidades seculares no han logrado más éxitos, incluido  un clima cultural hostil que  es atizado  por la dominancia de la Iglesia y el estigma de que tiene la palabra ateo, en la que han intentado emerger. Pero otras razones, probablemente, tienen que ver con las cualidades de las propias comunidades seculares. A fin de que los grupos seculares puedan  hacer comunidad tan bien o mejor que las religiones tradicionales, yo diría que, como mínimo, que necesitarían  marcar las siguientes casillas:

Poner la comunidad en primer lugar. Las comunidades seculares deben ser principalmente oportunidades para que  las personas puedan establecer relaciones sociales de alta calidad y pasar un buen rato junto. Deben permitir a los miembros interactuar regularmente (al menos semanalmente), cara a cara en un ambiente  agradable (no de forma virtual [6]), con un montón de oportunidades para el contacto social informal.

Que hagan un Llamamiento a todo tipo de personas. Para ser una fuente completa y unificadora de la comunidad, los grupos seculares deben ser intergeneracionales y  diversos. Deben esforzarse por atraer a los individuos y familias de diferentes grupos de edades, orígenes, etnias, estados socioeconómicos, etc. No estoy diciendo que es fácil de lograr tan amplia apelación o que sé la fórmula mágica para hacerlo, pero es una aspiración necesaria.

Aprobar un simple conjunto de valores compartidos. Estos valores deben reflejar las creencias de los miembros y promover el progreso humano .Los tipos más importantes de valores para definir son sociales (cómo debemos tratar a otras personas) y epistemológicos (cómo debemos entender el mundo). La elección de los valores que  sugiero están influenciadas por mis propias preferencias subjetivas, pero creo que un movimiento secular de éxito sin duda necesita para promover los valores sociales asociados con la compasión y la inclusión, y los valores epistemológicos asociados con la razón y la ciencia. (Tenga en cuenta que estos son más o menos los mismos valores defendidos por la Asociación Británica Humanista).

Hacer los miembros se sientan como parte de una fuerza mayor para el bien en el mundo. Una Comunidad llega a ser  grande no sólo porque ayuda a las personas a evitar la soledad, sino porque les permite trabajar juntos y así lograr mucho más de lo que podían por sí solos. La gente quiere ser parte de una fuerza para el bien en el mundo que es más grande que ellos mismos, y la comunidad laica puede proporcionar esta oportunidad.

Que Haga hincapié en lo que eres, no en lo que no eres. Muchos estarán de acuerdo conmigo, pero yo veo como contraproducente para un grupo secular a definirse principalmente en oposición a la religión tradicional. Creo que centrarse demasiado en su no creencia en Dios, por ejemplo, está dando a la religión tradicional demasiado poder para fijar el orden del día. Usted debe estar haciendo hincapié en los puntos fuertes de su visión del mundo, no en las debilidades de otros enfoques. Una perspectiva científica sugiere que el universo /  multiverso en que vivimos es un lugar  mucho más increíble, alucinante y aparentemente milagroso que cualquier perspectiva sobrenatural se ha atrevido a imaginar. Es más productivo centrarse en los grandes misterios del mundo natural, y el poder potencial único de la ciencia para resolverlos, que centrarse en qué enfoques sobrenaturales nunca pueden ofrecer soluciones.

Ritualizar. La gente necesita de ritos  para conmemorar los acontecimientos más importantes de la vida de una manera social y culturalmente significativa. Una comunidad laica debe ser capaz de suministrar los rituales que les permitan hacerlo.

Ser capaz detener solemnidad. La Vida en una  comunidad secular debe generalmente ser divertida (ver # 1 arriba). Pero la cultura de la comunidad también debe ser capaz de ser lo suficientemente seria como para ofrecer apoyo durante la más traumática experiencia humana, y para proporcionar los rituales de los más solemnes de los acontecimientos.

Esta lista no es exhaustiva, seguramente hay otras cajas que también deberían ser marcada, pero me parece  un comienzo razonable.

Hay comunidades seculares en el mundo de hoy que han logrado grandes cosas mediante el cumplimiento de algunos o muchos de los criterios antes mencionados, y mi objetivo no es criticar la excelente labor que estos grupos han hecho. (Tampoco es mi lugar de hacerlo, como lo han hecho, obviamente, mucho más de lo que hacen algunos para promover la causa de la comunidad secular). Mi objetivo, más bien, al haber dicho todo esto, es que  sólo hemos empezado a rascar la superficie en términos de realización del potencial de la comunidad laica para enriquecer las vidas individuales y para mejorar nuestras sociedades. El mundo necesita de comunidades seculares más fuertes, y esta necesidad no hará sino aumentar en los próximos años.

Traducido Por: David Mariño S

Referencias al final del articulo

Articulo original:

Human nature is adapted for community life. Our species evolved in tight-knit, face-to-face, small-scale, inter-generational hunter-gatherer communities [1]. These communities provided an essential resource for their members: a network of social support [2]. As a community member, your co-members would have included your long-term partners in mutually advantageous reciprocal relationships—people who cared deeply about your welfare. You could have depended on them when times were hard, and they could have depended on you [3]. You’d have engaged in rituals with your community, to commemorate life’s most meaningful events: births, deaths, rites of passage. You’d have partied, joked, and had great times with fellow members. You’d have shared things with them: food, knowledge, gossip, and responsibilities. You’d also have shared common values and common existential and cosmological beliefs.

Of course that’s not to say that all relationships in evolutionary ancestral times were friendly and healthy. There was plenty of conflict and violence as well [4]. Nonetheless, ancestral community life offered abundant sources of social support, and this support would have made your life not just more pleasant, but more survivable for both you and your family [3]. For example you’d have depended on your social partners to share food, medical care, and information when you and your family were most in need; to help defend you from enemies and defeat your rivals; and to cooperate with you to get resources that you couldn’t acquire alone. Because social support was important to our evolutionary ancestors’ survival and reproduction, we modern humans feel psychological pain if we perceive that we lack this support. Just as hunger and thirst motivated our ancestors to acquire crucial material resources, feelings of loneliness and isolation motivated them to acquire crucial social resources [5].

In most regions of the world people haven’t lived as hunter-gatherers for hundreds or thousands of years. Nevertheless, throughout the processes of cultural evolution that have led to the massive nation-states of modern times, people have found ways to satisfy their psychological cravings for community. Religion has played a key role in this regard [6]: in many world cultures, organized religion has for centuries functioned as the fountainhead for the kinds of social resources found in the communities of small scale societies. Religious congregations tend to entail, for instance, inter-generational communities who interact regularly and who share values and worldviews; networks of mutually supportive long-term relationships; opportunities for fellowship and social bonding; and ritual commemorations of life’s most meaningful events.

However, religion’s relevance as a source of community has recently been rapidly declining.

Consider the UK, where I currently live. Various surveys agree that religiosity has been falling steeply among all UK age groups, and especially the young. From 1983 to 2014, Church of England membership fell from 40% to 16% of the UK population. During roughly the same period, the percentage of the population describing itself as having no religion rose from 31% to 51%, and this latter figure was 69% among those aged 15-24 [7]. Similar declines in religiosity have been observed in many nations around the world, although religiosity remains high in many others [8].

This decline of religiosity has probably led to increased loneliness among the populations of many nations and, in turn, to the severe public health problems that loneliness entails. It’s well-documented that religious people tend to live healthier and longer lives, and the best explanation that scientists have found for this relationship is that organized religion provides people with supportive communities [5, 6, 9]. Religious affiliation makes people less lonely, and loneliness doesn’t just feel bad, it’s also bad for your health. Loneliness is associated with heightened blood pressure, weakened immune system, increased depression, and other unhealthy outcomes. Therefore it’s strongly associated with all-cause mortality, and its effects are every bit as deadly as better-known risk factors like obesity, smoking, and substance abuse [5, 10]. And as religiosity has been decreasing, loneliness has been increasing. Data on loneliness have not been collected as systematically as data on religiosity, but in countries like the USA and UK, people are lonelier than ever before [11-14]. Loneliness is often seen as being more of a problem for older people, but there is little evidence to support this view. The negative health effects of loneliness in fact appear to be worse for younger than older people [10], and in the UK, younger people are the loneliest age group[15], just as they are also the least religious.

So here we are. We’re less religious than ever, lonelier than ever, and the loneliness is making us unhappy and unwell.

What’s the solution? Should we try and turn back the clock, and put more traditional religion back into our lives? That’s not an ideal solution, for two reasons. First, with religiosity at an all-time low in many countries, there’s no reason to expect that these countries’ non-religious majorities would be receptive to attempts to launch a new Great Awakening. Second, there may be a better alternative to religious community: secular community. By secular community I mean forward-looking, quasi-religious groups that would provide the benefits of traditional religious communities while eschewing supernatural beliefs, and that would focus on creating a brighter future for humanity rather than on trying to recapture the religious orthodoxy of decades and centuries past. Traditional religious groups have historically been our main source of community life, but there’s no reason why secular groups couldn’t be equally or more successful in fulfilling this role.

This isn’t a novel idea. The notion that naturalistic secular groups could fulfil the role of supernaturalistic religious groups has been around for a long time, and many secular communities are thriving today. Organized secularist communities emerged in the West in the 18th century, influenced by books such as Thomas Paine’s Age of Reason [16]. Prominent examples of contemporary UK secularist groups include the Sunday Assembly, the British Humanist Associationand the Richard Dawkins Foundation. But although many past and present secular communities have achieved considerable success, none have come close to matching the popularity of traditional religious communities.

There are probably multiple reasons why secularist communities have not achieved more success, including the hostile cultural climates—characterized by Church dominance and the stigma of ‘atheism’—in which they have attempted to emerge. But other reasons probably have to do with the qualities of the secularist communities themselves. In order for secular groups to do community as well or better than traditional religions, I’d argue that at a minimum, they’d need to tick the following boxes:

  1. Put fellowship first. Secular communities should primarily be opportunities for people to establish high-quality social relationships and have a good time together. They should enable members to interact regularly (weekly at least), in enjoyable face-to-face (not virtual [6]) assemblies, with plenty of opportunity for informal social contact.
  1. Appeal to all kinds of people. To be a comprehensive and unifying source of community, secular groups must be intergenerational and diverse. They must strive to appeal to individuals and families of different age groups, backgrounds, ethnicities, socioeconomic statuses, etc. I’m not saying that it’s easy to achieve such broad appeal or that I know the magic formula for doing so, but it’s a necessary aspiration.
  1. Endorse a simple set of shared values. These values should reflect member beliefs and promote human progress.The most important kinds of values to define are social (how we should treat other people) and epistemological (how we should understand the world). The choice of values I’d suggest are influenced by my own subjective preferences, but I think a successful secular movement would certainly need to promote social values associated with compassion and inclusiveness, and epistemological values associated with reason and science. (Note that these are roughly the same values advocated by the British Humanist Association).
  1. Make members feel like they’re part of a larger force for good in the world. Community is great not just because it helps individuals avoid loneliness, but because it enables them to work together and thus achieve much more than they could by acting alone. People want to be part of a force for good in the world that is larger than themselves, and secular community can provide this opportunity.
  1. Emphasize what you are, not what you’re not. Many will disagree with me, but I see it as counterproductive for a secular group to define itself primarily in opposition to traditional religion. I think that focusing too much on your non-belief in god, for example, is giving traditional religion too much power to set the agenda. You should be emphasizing the strengths of your worldview, not the weaknesses of other approaches. A scientific perspective suggests that the universe/multiverse we live in is a far more incredible, mind-blowing, and seemingly miraculous place than any supernatural perspective has dared to imagine. It is more productive to focus on the vast mysteries of the natural world, and the unique potential power of science to solve them, then to focus on why supernatural approaches can never offer solutions.
  1. Ritualize. People need to commemorate life’s most important events in socially and culturally meaningful ways. A secular community must be able to supply the rituals that enable them to do so. 
  1. Be capable of gravitas. Secular community life should usually be fun (see #1 above). But the community culture must also be capable of being serious enough to offer support during the most traumatic of times, and to provide rituals for the most solemn of events.

This list is not exhaustive—there are surely other boxes that must also be ticked—but it seems like a reasonable start.

There are secular communities in the world today who have achieved great things by fulfilling some or many of the criteria listed above, and my goal is not to criticize the excellent work that these groups have done. (Nor is it my place to do so, as they’ve obviously done vastly more than I to further the cause of secular community). My goal, rather, is to suggest that we have all only begun to scratch the surface in terms of realizing the potential of secular community to enrich individual lives and to improve our societies. The world needs stronger secular communities, and this need will only increase in the years to come.

References

  1. Kelly, R. L. (1995). The Foraging Spectrum: Diversity in Hunter-Gatherer Lifeways. Washington, DC: Smithsonian.
  2. Kudo, H. & Dunbar, R. I. M. (2001). Neocortex size and social network size in primates. Animal Behaviour62, 711-722.
  3. Tooby, J. & Cosmides, L. (1996). Friendship and the Banker’s Paradox: Other pathways to the evolution of adaptations for altruism. In W. G. Runciman, J. Maynard Smith, & R. I. M. Dunbar (Eds.), Evolution of Social Behaviour Patterns in Primates and Man. Proceedings of the British Academy, 88, 119-143.
  4. Pinker, S. (2011). The Better Angels of Our Nature: The Decline of Violence in History and its Causes. Penguin UK.
  5. Cacioppo, J. T., & Patrick, W. (2008). Loneliness: Human Nature and the Need for Social Connection. W. W. Norton & Company.
  6. Pinker, S. (2014). The Village Effect: How Face-to-Face Contact Can Make Us Healthier and Happier. Random House.
  7. British Humanist Association (2015). Religion and belief: Some surveys and statistics. Retrieved June 30, 2015 from https://humanism.org.uk/campaigns/religion-and-belief-some-surveys-and-statistics/
  8. WIN-Gallup International (2012). Global Index of Religion and Atheism. Dublin: RED C Research.
  9. Powell, L. H., Shahabi, L., & Thoresen, C. E. (2003). Religion and spirituality: Linkages to physical health. American Psychologist58, 36-52.
  10. Holt-Lunstad, J., Smith, T. B., Baker, M., Harris, T., & Stephenson, D. (2015). Loneliness and social isolation as risk factors for mortality: A meta-analytic review. Perspectives on Psychological Science,10, 227-237.
  11. McPherson, M., & Smith-Lovin, L. (2006). Social isolation in America: Changes in core discussion networks over two decades. American Sociological Review71, 353–375.
  12. Perissinotto, C. M., Stijacic Cenzer, I., & Covinsky, K. E. (2012). Loneliness in older persons: A predictor of functional decline and death. Archives of Internal Medicine172, 1078–1083.
  13. Victor, C. R., & Yang, K. (2012). The prevalence of loneliness among adults: A case study of the United Kingdom. The Journal of Psychology146, 85–104.
  14. Wilson, C., & Moulton, B. (2010). Loneliness among older adults: A national survey of adults 45+. Washington, DC: AARP Inc.
  15. Mental Health Foundation (2010). The Lonely Society?
  16. Cimino, R., & Smith, C. (2014). Atheist Awakening: Secular Activism and Community in America. Oxford University Press.
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Religión ¿Opio para el ser humano?

Autor invitado Joaquin Antonio de la Hoz Bolaño


En un cerebro bajo los efectos de un narcótico, su composición y niveles electroquímicos, se alteran de manera tal que la interpretación de lo que ve, escucha y degusta es totalmente diferente a un individuo que no está bajo los efectos del barbitúrico, aquel en general altera lo que percibe sus sentidos. Dicho de otra forma la capacidad objetiva de ese cerebro se trastoca inclinándose a lo subjetivo, sintiendo sensaciones que lo hacen desengancharse del plano real.

La máquina que más se parece al ser humano es el computador u ordenador, ésta censa, compara, suma, resta, multiplica, toma decisiones, etc., tal como lo hacemos nosotros. Esta en su parte física o hardware tiene básicamente una composición y enlaces entre sus partes muy parecido a lo que tenemos en nuestro cerebro, la parte “blanda” de la maquina llamada “software” es la forma como se programa la misma para realizar sus funciones. Comparándola con el ser humano viene a ser la información que se recibe desde que nacemos y que nos hace tomar decisiones, deducciones, comparaciones, etc., en nuestras vidas. Hoy por hoy por parecerse a la forma de actuar del ser humano la computadora es la maquina más amigable que se haya podido inventar, nos ha facilitado la vida en forma exponencial, tanto que en muchas circunstancias dependemos totalmente de ella, pero, ¿Qué pasa cuando de manera deliberada o por fallas se le cambia o altera su “software”?, cuando esto ocurre pueden convertirse en grandes generadores de caos incluso podrían poner en peligro la vida de muchos humanos. Es entendible entonces que la máquina dependerá de la programación introducida para realizar su trabajo y el ser humano de la información adquirida.

Pienso que un cerebro que se está alimentando o informando permanentemente bajo los preceptos de una verdad absoluta, divina, será sin duda un cerebro que tenderá a desequilibrarse, poca a poco su pensamiento irá tomando decisiones consecuentes de esa creencia. Su composición electroquímica se alterará de la misma forma que lo hará su percepción de espacio y tiempo, por lo tanto su actuar. Su capacidad de análisis, raciocinio, decisión, etc., no será la misma de aquel que no está recibiendo esa información. La verdad para ese cerebro sólo se circunscribe a ésa que lo ha estado alimentando; a ésa escrita siglos atrás cuando aún la tierra era plana y el sol giraba a su alrededor, a donde animales que hoy conocemos tenían la propiedad de hablar, discernir, subvertir, donde hoy un escolar de 9 años tiene más conocimiento de su cuerpo, de su engendro, de su vida, de la tierra, de la lluvia, de los planetas, del universo, de los seres vivos que el ciudadano más ilustre de esa época; a ésa fundamentada en temores, obediencias y castigos; a ésa basada en alegorías, mitos ,fabulas, leyendas, enigmas, secretos y en la misma debilidad del conocimiento científico; a ésa que se enseña antes de aprender la primera letra, que luego por repetición, tradición u obligación se apodera del “yo” para convertirse en identidad dogmática; a ésa basada en aceptar seres multiformes, omnipresentes, tecnológicamente invisibles e indemostrables a cambio de tener una vida eterna; a ésa donde un día un hombre nació del barro y una mujer de la costilla del mismo. ¿Acaso será que el aceptar esto como una verdad absoluta entramos en un estado de alucinación?, ¿será que tendemos a estar en planos imaginarios, fascinantes para estar lejos de esta hermosa, triste y dura realidad?, ¿acaso al interpretar que una idea representa infinito poder (omnipresencia, amor, sabiduría, salud, bienestar, prosperidad, riqueza, luz, verdad, justicia, salvación, paz, vida, tranquilidad, etc.) le apostamos todo y la colocamos por encima de cualquier acto racional incluyendo constitución, ley o norma de convivencia?, ¿o será que simplemente lo aceptamos porque algunos influyentes lo dan como cierto?, ¿o será un placebo que nos hace sentir la vida diferente? ¿O acaso lo aceptamos por sentirnos cómodos, al no tener que aplicar ejercicios dialécticos, ni recurrir a métodos cientificos?, ¿O será entonces que el temor infundado en la misma, nos bloquea otras perspectivas?

¿Qué pasa cuando uno, dos, tres, miles, millones de personas se encuentran bajo un solo dominio? El de la verdad absoluta, sus comportamientos “instruidos” por esa sola premisa los harán tomar acciones de cualquier tipo incluyendo conspiraciones al saber que uno, dos, miles millones de personas ( tienen otras instrucciones, otros “software”) no comparten su doctrina, se sentirán ofendidos, defenderán a ultranza sus convicciones , el fin justificará los medios y comenzaran a revelarse contra aquellos que no comparten sus ideas utilizando cualquier tipo de acción para exterminar los infieles, los herejes, incluso en la que sus vidas se arriesguen, todo por defender su causa, entre otras si mueren por defenderla obtendrán lo más preciado en su verdad “el cielo, el paraíso”, ésta como absoluta, jamás podrá ser cuestionada . Este es el prototipo de actuar de los llamados extremistas o fanáticos que no son más que unos seres humanos, que tienen en sus cerebros unas instrucciones, “software”, unas composiciones electroquímicas singulares dadas por el tipo de información que reciben sus cerebros.

Bajo esta perspectiva y entendiendo el porqué del actuar de estos individuos sería muy riesgoso caricaturizar y mofarse de la forma en que ellos entienden la vida. Pienso que como especie seremos menos conflictivos, menos propensos a autodestruirnos cuando por racionalismo comprendamos que somos materia pura, hidrogeno, carbono, material cósmico, seres biológicos mutantes, nacidos de un lentísimo proceso evolutivo tan real y demostrable como la

Si profesara religión alguna, renunciaría totalmente al uso de la tecnología; son incompatibles, la segunda anula la existencia de la otra, si me beneficiara de ella estaría actuando incoherentemente, por lo que trataría de vivir en las mismas condiciones de la época en que fueron escritos los fundamentos de la misma, sería de la única forma que tendría sentido practicarla. Pero ¿quién pretende morir de sed estando en un manantial de aguas cristalinas?


Joaquin Antonio de la Hoz Bolaño
jdelahozb@gmail.com

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El prejuicio anti-ateo devela el miedo a la muerte que tienen los creyentes

Articulo tomado de: http://radarcillo.tumblr.com/post/117707157921/el-prejuicio-anti-ateo-devela-el-miedo-a-la-muerte


El prejuicio hacia los ateos es una actitud compartida en la mayoría de los países del mundo – tanto en el pasado como en el presente. Ejemplo de ello es que la mayoría de los estadounidenses piensan que  los ateos son tan confiables como los violadores. Recientemente el estudio publicado en Social Psychological and Personality Science examina dichos prejuicios.

“Los ateos han sido durante mucho tiempo un grupo especialmente estigmatizado”, dice el psicólogo social Corey L. Cook y sus colegas al explicar las nuevas investigaciones sobre los prejuicios anti-ateos. “De hecho, la palabra griega “atheos” (sin Dios, sin un dios) se originó como una designación peyorativa de los que no adoraban dioses culturalmente aceptados; y, los líderes religiosos y políticos de toda la historia han arremetido con fuerza contra aquellos que no creen en Dios (o dioses)”.

Los investigadores han encontrado pruebas de que se rechazaba y desconfiaba de los ateos debido a la creencia generalizada de que la gente se comporta mejor cuando piensan que un poder divino todopoderoso está observando todos sus movimientos. Pero Cook y sus colegas han propuesto otra hipótesis: no les gustan los ateos porque son una amenaza fundamental para la visión del mundo de la gente religiosa, una visión del mundo que les ayuda a mitigar “el terror potencial que surge de la conciencia exclusivamente humana de la muerte”.

Uno de los experimentos llevados a cabo con 236 estudiantes universitarios reveló que las personas de una variedad de orígenes religiosos tendían a ser más negativos, más distantes y más desconfiados de los ateos después de reflexionar sobre su propia mortalidad. Un segundo experimento con otros 200 estudiantes encontró que pensar en el ateísmo hace a la gente religiosa más propensa a pensar en la muerte.

Los resultados apoyan la idea de que una de las razones por las que no les gustan y desconfían de los no-creyentes se debe a que el ateísmo es una amenaza para las cosmovisiones teístas que ayudan a las personas a hacer frente a la vulnerabilidad humana y la mortalidad.

Ref.:  What If They’re Right About the Afterlife? Evidence of the Role of Existential Threat on Anti-Atheist Prejudice.  Social Psychological and Personality Science April 27, 2015  doi:10.1177/1948550615584200

Articulo tomado de: http://radarcillo.tumblr.com/post/117707157921/el-prejuicio-anti-ateo-devela-el-miedo-a-la-muerte


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¿La iglesia catolica es una fuerza para el bien en el mundo?

Debate, subtitulado al español, del programa “Intelligence Squared”. Participan del mismo la Miembro del Parlamento del Reino Unido Ann Widdecombe, el Arzobispo nigeriano John Onaiyekan, el actor Stephen Fry y el periodista y escritor Christopher Hitchens. Este evento se llevó a cabo el día 11 de julio de 2009 en Londres, Inglaterra.

Se incluyen las intervenciones completas de Hitchens y Fry, ya que en el video publicado en DVD por el programa, se encuentran editadas y en la versión subida por el mismo a Youtube, algunas de las 13 partes han sido eliminadas.

La transcripción completa en español puede encontrarse en: http://blog.smaldone.com.ar/2012/03/29/debate-sobre-la-iglesia-catolica/

Página oficial del debate: http://www.intelligencesquared.com/events/catholic-church-short/

Tomado de descripción de youtube

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Particula de dios o pastor pues ni lo uno ni lo otro

Los teólogos son unos seres extraños, empezando por la extrañeza que produce la conjunción de las raíces ‘theos’ y ‘logos’ de donde sale su designación, pero eso es otro cuento. Ellos, al igual que el creyente común que les hace caso, ven la mano de dios en todo lado: una nube,un charco de agua, o incluso la ciencia. ¿Cómo, si no es apelando a dios, se puede explicar el avance científico?

Sin embargo, y he ahí lo extraño, ellos nos remiten a dios pero no nos explican por qué tenemos que remitirnos a él. Les basta con decir “he ahí la mano de dios” o “esto nos muestra que existe un dios”, pero sus pruebas se reducen a un non sequitur o a un cum hoc ergo propter hoc.

Es este el caso de José Manuel Otaolaurrichi y su columna de opinión. Él quiere mostrarnos que los últimos resultados del CERN con respecto al Bosón de Higgs (que es como debe ser llamado) conducen inevitablemente a la existencia de dios. A pesar de la pobreza de la columna (de los cinco párrafos que la componen, los dos últimos no tienen nada que ver con lo que venia diciendo) podemos rastrear tres “argumentos” y un bonus que discutiré al final: Descubrir el Higgs era tan difícil como demostrar la existencia de dios, conocer el universo es conocer la creación de dios, y un descubrimiento como este no entra en contradicción con la existencia de dios.

El primer argumento (si es que se le puede llamar así) es uno de esos non sequitur de los que les hablaba. Es un mero intento, muy bajo por cierto, de querer unir a dios con la ciencia, tal vez para darle un carácter científico que le dé un poco de peso a sus elucubraciones. Equiparar la prueba de la existencia del Higgs con la prueba de la existencia de dios es hablar de peras y manzanas; y esto es así porque no se puede comparar el método científico con la retórica que se usa para tratar de sustentar la idea de dios. Baste para este punto tratar de comparar el reciente descubrimiento con los intentos de prueba de la existencia de dios de Descartes o Spinoza.

los otros dos argumentos están bastante ligados. José Manuel nos dice:

Lo importante es que seguimos conociendo nuestro Universo con mucho esfuerzo generacional y eso nos habla de la excelsitud de Dios. La creación es interesantísima y tiene a los genios bien entretenidos, descifrando sus leyes.

¿Cómo nos habla esto de la excelsitud de dios? El universo ciertamente es fascinante, y si resulta fascinante para alguien con un conocimiento científico tan precario como el mio no me quiero ni imaginar cuan fascinante resulta para un científico hecho y derecho. Pero de nuevo sigo sin ver una conexión causal entre este hecho y dios. Lo fascinante del universo está en el desentrañamiento de su funcionamiento y en darnos cuenta de que, de hecho, no se necesita un conserje todopoderoso que le haga mantenimiento y lo ponga en marcha. Así como le hemos dado sentido a los fenómenos naturales sin acudir al Olimpo, también se le puede dar sentido al universo sin acudir a dios.

En ese sentido, cualquier descubrimiento que nos ayude a entender un poco más el universo en el que vivimos sí va en contradicción con la idea de dios, al menos con la de un dios demiurgo. Si el señor José Manuel va a decir que estos descubrimientos solo aumentan la necesidad de un creador, no tengo más que remitirme a la famosa frase de Sagan y exigirle pruebas extraordinarias. Pero si sus pruebas van a ser del orden de una mera opinión personal no me hago responsable por el grado de seriedad con las que puedan ser tomadas.

El resto de la columna no reviste mayor interés argumentativo; solo se dedica a confirmar mis sospechas mencionadas anteriormente: este es un mero intento rastrero de querer vincular a la irracionalidad con la ciencia en aras de darle soporte a la primera por medio de la falacia y la retórica engañosa. De esto da cuenta el bonus que les mencioné:

El progreso de la ciencia me apasiona, la teología y la física son buenas amigas, más bien hermanas. Ambas llevan a la única Verdad. Qué ironía, pero en la medida en que avanzamos en la ciencia, se abren nuevos interrogantes y nuestra ignorancia crece de modo exponencial.

Señor José Manuel: eso no se llama ironía, se llama progreso; y el motivo por el que ciencia y teología no son amigas ni hermanas es porque mientras la primera ansía desentrañar esa ignorancia, la segunda se contenta con sumirse en la misma diciendo “dios lo hizo y punto”. Es por ese motivo que cosas como la de este video no se verán nunca entre teólogos, pero son muy comunes entre científicos.

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Respuesta a Alfonso Llano Escobar

(Ésta es una respuesta a la columna “¡Viva el relativismo moral!” )

Señor Alfonso Llano,

Aceptando su llamado a los hombres de principios y valores, no me voy a dejar intimidar por audaces y desvergonzados como usted, y voy a responder a su columna criticando las dos posturas que encontré en la misma. Por un lado, quiero establecer que no hay ninguna relación entre vivir sin dios y vivir sin ley o sin patria, muy al contrario de lo que usted piensa. Por otro lado quiero sacar a relucir su posición dogmática e irracional, contraria a lo que es esa sociedad civilizada que usted quiere resarcir, para dar cuenta de su imposibilidad para abrir los ojos y aceptar que, para que una sociedad prospere y sea ‘sociedad’ en todo el sentido de la palabra, debe imperar el ‘puede’ libre-pensante sobre el ‘debe’ autoritario y dogmático.

Entrando en materia, no sé de donde diantres saca usted que los que no creemos en su dios automáticamente somos de la peor ralea y prácticamente criminales per se. Lo formulo así porque obviamente en ese saco entramos no solo los ateos sino también todo aquel que crea en un dios distinto al suyo. La afirmación implícita de su texto en la cual pasa de ‘ausencia de dios’ a cosas como libertinaje, destrucción de los fundamentos de la convivencia humana, pérdida de la ética, etc., no solo carece de fundamento sino que es totalmente irrisoria.

Según usted, la causa (al parecer única) de los males de la sociedad es la ausencia de dios; y ésta lleva también a perder el sentido de patria y de ley (ya que usted pasa de vivir sin dios a vivir sin patria y sin ley sin sonrojarse). ¿Qué está entendiendo usted por ausencia de dios? Simplemente no creer en él. Así pues, todo aquel que no cree en dios (en SU dios) es causa de los males de la sociedad y vive, no solo sin dios, sino sin patria y sin ley. Sin embargo, quisiera preguntarle a usted señor Alfonso, ¿Cuántos de esos corruptos políticos que desangran a nuestro país, que se quieren saltar las leyes a como dé lugar, que la patria les importa un comino y siempre la ponen por debajo de sus intereses personales…cuántos de esos políticos viven sin dios? ¿Y también cuántos de esos que salen diariamente a asesinar, a robar, a violar, a maltratar a sus familiares…cuántos de ellos no se echan la bendición en la mañana?

Señor Alfonso, los que viven pegados a su dios tienen la misma capacidad de ser tan o más malos que los que no tienen ningún dios, porque no hay ninguna relación entre una cosa y otra. No veo por qué usted quiere tildar a los ateos de lacras sociales por el mero hecho de ser ateos, como si esto fuera un crimen. Obviamente existirá gente mala, despreciable, corrupta y criminal que vive sin creer en seres fantásticos; pero tenga por seguro que su maldad no deriva de su no creencia en dios. Si así fuera la cosa, sus queridos lacayos no serían objeto de ningún tipo de juicio, y vaya que sí lo son.

Ahora bien, ¿Son estos los males a los que usted se está refiriendo? Evidentemente es malo para la convivencia en sociedad que existan corruptos que evaporan los dineros públicos, o que haya ladrones dispuestos a matar por unas cuantas monedas. Pero los “males” a los que usted se quiere referir son todo menos males sociales. Eutanasia, aborto, divorcio, homosexualidad, legalización de drogas… ¿En realidad son males que pueden acabar con los cimientos de la convivencia social?

Así llegamos a mi segundo punto. Señor Alfonso, a usted no le molesta el hecho de que se viva sin dios; a usted lo que lo saca de quicio es el libre pensamiento, la capacidad individual de decir ‘yo puedo’ en lugar de decir ‘yo debo’. A usted lo que no le gusta es que la gente no piense como usted piensa ni que no esté sometida a sus dogmatismos ridículos.

Usted señor Alfonso, en medio de su irracional creencia, piensa que las leyes y posturas que se quieren impulsar desde el libre pensamiento son tan dogmáticas como las cadenas que lo mantienen a usted prisionero en su caverna platónica. Usted piensa que despenalizar el aborto, la eutanasia o las drogas es lo mismo que decirle a la sociedad “de ahora en adelante ustedes DEBEN abortar, suicidarse asistidamente y drogarse”; y piensa esto porque su creencia así lo dicta. Si usted, con dios a su lado dictándole, dice no al aborto entonces nadie DEBE abortar. Pero lo que nosotros defendemos no tiene nada que ver con sus totalitarismos.

Apoyar la legalización de este tipo de cosas es brindar POSIBILIDADES. Es decirle a una persona que está sufriendo que PUEDE dejar de sufrir, pero que si no quiere hacerlo (en particular por los motivos religiosos que usted defiende) pues no lo hace y ya. Nadie va a obligar a nadie a abortar o a consumir droga; así como nadie va a obligar a otros a ser homosexuales para casarse, mientras que ustedes si quieren obligar a todos a ser heterosexuales para hacerlo.

Como se puede dar cuenta señor Alfonso, la postura libre, racional y alejada de dios está construyendo una sociedad más igualitaria y mejor fundada, en lugar de destruirla como usted quiere mostrarlo. La tolerancia y el amor al prójimo que usted tanto predicará tienen mucha más cabida en una sociedad libre-pensante  que en una sociedad como la que usted quiere, en la que el homosexual o el ateo son rechazados y condenados; y como puede ver, en la sociedad alejada de dios también hay espacio para usted, para lo que no hay espacio es para el totalitarismo y el dogmatismo que usted y sus ideas quieren imponernos a los demás. De ahí para adelante, usted PUEDE creer lo que le venga en gana siempre y cuando no pretenda que los demás DEBAMOS creer lo mismo.

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La apuesta de pascal sensatez o miedo

El cristianismo no merece perdón por haber aplastado a personas como Pascal. […] ¿Qué es lo que combatimos en el cristianismo? El que él quiera quebrar a los fuertes, que quiera desalentarlos, aprovechar sus malos momentos y su cansancio, transformando su orgullosa seguridad en inquietud y cargos de conciencia […] hasta que los fuertes sucumben en los excesos del autodesprecio y del automaltrato: esa manera lúgubre de sucumbir, cuyo ejemplo más afamado lo ofrece Pascal. (Nietzsche. Nachlass. KSA 13, 11[55], pp. 27s.)

No se ustedes, pero en mi experiencia personal no me desperté un día diciendo “soy ateo” y proclamandolo a los cuatro vientos. Como probablemente será el caso de muchos otros nací en una familia católica (afortunadamente respetuosos), y encima de eso estudié en un colegio de una comunidad religiosa. Esto último contribuyó a mi desprecio, primero por la institución religiosa al darme cuenta de lo mojigatos, mentirosos y doble moralistas que son, y posteriormente a mi rechazo a algo que no tiene ni pies ni cabeza como la religión.

Sin embargo, como ya mencioné al inicio, eso no ocurrió de un día para otro. En ese camino que recorrí me encontré con múltiples opciones, opiniones y posturas, y una de ellas fue la famosa apuesta de Pascal. En su momento (tendría yo unos 14 años) me pareció bastante válida, pero quisiera hacer un análisis ahora, después de pasados unos cuantos años. Veamos que nos dice Pascal:

Entonces examinemos este punto y digamos: “O Dios existe o no existe.” Pero ¿hacia dónde nos inclinamos? Aquí la razón no puede determinar nada. Nos separa un caos infinito. En un extremo de esta distancia infinita se lanza una moneda que va a caer cara o cruz. ¿A qué quiere usted apostar? La razón no puede hacer que usted opte por una u otra parte, ni puede probarle que una u otra parte está en el error…Sopesemos la ganancia y la pérdida que supone decir que Dios existe. Cuantifiquemos los dos casos: si usted gana, lo gana todo; si usted pierde, no pierde nada. Entonces no lo dude: apueste a que sí existe. (Pascal. Pensées, p. 150-151)

¿A qué se refiere Pascal con ganar todo y no perder nada? (Dejaré intencionadamente por fuera aquello de “Aquí la razón no puede determinar nada” por ser objeto de este post la apuesta en sí. Sin embargo, cualquier aporte al respecto de este otro tema es bien recibido). Lo que nos está proponiendo Pascal es hacer una suposición al mejor estilo de la teoría de juegos y el dilema del prisionero. En este juego contamos con las siguientes opciones: dios existe/no existe, creemos/no creemos; y los resultados son:

  • dios existe y creemos: Obtenemos una ganancia infinita en la vida eterna (eternidad placentera en el paraíso)
  • dios existe y no creemos: Obtenemos una pérdida infinita en la vida eterna (eternidad de sufrimiento en el infierno)
  • dios no existe y creemos: Pérdida infinita al perder la oportunidad de haber disfrutado de ciertos placeres en vida.
  • dios no existe y no creemos: Ganancia infinita después de haber muerto al corroborar que estábamos en lo correcto.

La posición de Pascal se basa, para mi, en que la existencia de dios conlleva la existencia de la vida eterna, lo que hace que las opciones en las que dios existe tengan mayor relevancia ya que la vida terrenal no sería nada en comparación con la eternidad. En esta situación, la ganancia o la pérdida en los casos en que dios existe son mucho mayores que en los casos en los que dios no existe; de manera que hay que apostar por creer en dios así no exista.

Sin embargo, veo dos grandes problemas en esta concepción (de nuevo refiriéndome solo a la apuesta). Por un lado, la pérdida infinita en la vida eterna se está asumiendo bajo el único parámetro de no creer; es decir, una persona puede llevar una vida ejemplar pero si no cree en dios igual se irá al infierno…que belleza de dios.

Por otro lado, se está asumiendo también que los que no creen en dios llevan una vida díscola, éticamente deplorable y que son practicamente criminales. ¿Cuales serán esos placeres a los que uno se negaría en el caso de creer en dios y que no exista? Aquí no solo se está asumiendo que la única vida correcta es la vida cristiana sino que, como ya mencioné en el anterior párrafo, esta vida debe estar sometida a la creencia en un ser, en el mejor de los casos, mitológico.

Así pues, tenemos a un dios tan vanidoso que nos exige creer en él para acceder a sus “premios”, y tan caritativo que enviará a los mayores tormentos a aquellos que no crean en él así sean buenas personas, lo que nos conduce a presumir que también si usted es un ser de la peor calaña pero cree en dios se salvará….eso explicaría la pederastia eclesiástica y todos sus demás crímenes contra el avance de la humanidad, pero de ninguna manera se convierte en un argumento válido para inculcarle creencia a los demás.

En conclusión la famosa apuesta no tiene nada de sensato, pero si tiene mucho de algo que las comunidades religiosas manejan a la perfección: MIEDO. El infundir terror es lo que ha llevado a la prosperidad a todos estos cultos mentirosos. Terror a la muerte, a un supuesto sufrimiento eterno, a un ser imaginario que en cualquier momento vendrá a juzgarnos en base a quién sabe qué, etc. El miedo es el caldo de cultivo de las creencias y la superstición, y ese miedo solo puede superarse de una manera: conociendo, aprendiendo, indagando; métodos muy diferentes a esconderse en las faldas de un dios que vendrá a arreglarlo todo por nosotros.

REFERENCIAS

  • Mitchell, Helen. Raíces de la sabiduría. International Thomson Editores. 2001. p. 162 ss.
  • Pascal, Blas, Pensées (Londres: Penguin Group, 1966), p. 150-151.
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Un poco de historia para orientarnos

Siempre he considerado que el ateísmo serio debe evitar caer en dogmatismos, y en ese sentido los ateos no deberían salir a “convertir” gente cual testigos de jehová pero tampoco deberían consolidarse como una logia secreta a la que solo entran los “elegidos”. Si esto es así, ¿Por qué nos empeñamos en criticar a la religión? La respuesta me parece bastante sencilla: Porque no nos empeñamos en atacar a la gente y sus sensibilidades sino en atacar argumentos y sus inconsistencias.

Ser ateo no debe consistir únicamente en decirle a los creyentes “eres un tonto por creer en mentiras”. El ateo debería centrarse en señalar por qué esa creencia particular puede ser considerada como una mentira o puede carecer de fundamento. Creo que mucha gente tomaría más en serio la posición atea si este fuera el propósito principal, además de que nos quitaríamos de encima etiquetas negativas de prepotencia y presuntuosidad.

Aquellos que han superado la etapa del ateísmo adolescente en el que se rechaza la religión por mera rebeldía pasan a criticar la biblia y sus endebles argumentos. Pero no todos conocen la historia del cristianismo en sus inicios, y eso es lo que les quiero traer hoy. ¿Por qué un ateo debería leer textos de la cristiandad temprana? Pues porque si quieres atacar a tu enemigo primero debes conocerlo, y nada mejor que esgrimir un contraargumento teniendo bases suficientes para construirlo. Se daran cuenta además que muchos de los creyentes contra los que se pueden enfrentar en debate no tienen ni la más remota idea del origen de sus creencias.

En estos textos podemos encontrar argumentos para las más comunes creencias cristianas y para la “solución” de algunas de las más famosas dicotomías que se le presentan a esta religión tales como el libre albedrío, la existencia de la maldad siendo dios tan amoroso, la inmortalidad del alma, Jesús y todas las fantabulosas cosas alrededor de él, etc. La idea es analizarlos para darnos cuenta de sus inconsistencias y poder atacarlos con total conocimiento de causa. Entremos, pues, en materia:

Boecio – “La consolación de la filosofía” (De consolatione philosophiae): Este es un hermoso diálogo entre Boecio y una mujer que representa a la filosofía, diálogo en el cual ésta última consuela a un Boecio caído en desgracia, y le expone en 5 libros temas como por qué hay mal en el mundo, por qué la buenaventura del hombre está en dios y no en los bienes, o el papel del libre albedrío frente a la Providencia. A pesar de que Boecio no dio muestras de ser cristiano sus textos sí fueron usados por la cristiandad, recién nacida por aquel entonces, para argumentar sus creencias.

San Justino – “Apología I”: En tiempos donde proclamarse cristiano era echarse la soga al cuello (o tirarse al coliseo para ser comido por leones), Justino redactó un texto en el que defendía a los creyentes de las acusaciones que se les hacían por el mero hecho de ser cristianos, y obviamente los expone como los hippies romanos; es decir, seres hechos de paz y amor que solo quieren coexistir. Menos mal aprendieron la lección y como seres de paz y amor no hicieron barbaridades durante la inquisición….¡Momento!. En fin, subtítulos como “nuestro reino no es este mundo”, “profesión de fe cristiana”, “hombres nuevos por la fe en cristo”, “la inmortalidad del alma”, “la resurrección no es imposible”, “la concepción virginal”, “profecía y libre albedrío”, entre otros, harán las delicias de cualquier ateo que se quiera regocijar destrozando argumentos para desmontar creencias.

Orígenes – “Contra Celso”: Este bien podría ser un texto contemporáneo de cualquier ferviente fanático católico. Lastimosamente no se conserva casi nada de su interlocutor, Celso (que bien merece un artículo propio por ser uno de los primeros anticristianos y por usar un lenguaje fuerte contra sus creencias),  a quien le responde una de sus obras anticristianas. En “Contra Celso” encontramos las respuestas a cuestionamientos que se le hacen a la cristiandad tales como su similitud con la obra platónica casi hasta el punto del plagio (Celso se burla diciendo cosas como “mejor han sido dichas estas cosas por los griegos, sin tanto aparato de que fueran anunciadas por un dios o hijo de dios”), o su similitud con otras sectas consideradas paganas. En subtítulos como “La revelación natural de dios”, “La luz, tema bíblico”, “Platón lt;lt;cristianizadogt;gt; por Orígenes”, “La fe cristiana no es ajena a la razón”, “Los cristianos no son un hatajo de incultos”, “Las tinieblas, el escondrijo de dios”, “Pocos entienden lo que enseña la iglesia”, entre otros, tenemos material de sobra para desvirtuar otra gran cantidad de argumentos que se puedan esgrimir a favor del cristianismo.

San Agustín – “La ciudad de Dios”: ¿Creían que esa moda de tener una “revelación” y convertirse (te hablo a ti Don Jediondo) era algo actual? No señores! San Agustín es el paradigma y el modelo a seguir de estos personajes que dicen soñar con ancianos barbados o que aseguran que una tostada quemada con la cara de cristo los convirtió en mejores hombres. En este texto, una de sus obras cumbre, encontramos argumentos para sostener el por qué le pasan cosas malas a aquellos que se entregan al amor de dios, o por qué hay que resistir sufrimiento y dolor en lugar de suicidarse (recordemos que este texto está escrito en un periodo en el cual Roma era constantemente invadida por los bárbaros, los cuales violaban y asesinaban a diestra y siniestra) y por qué una mujer es doblemente pecadora si, además de ser violada y perder su virtud, se suicida para resarcir la afrenta contra su honor. También expone magistralmente los motivos por los cuales los santos comenten actos ilícitos (como suicidarse; algunos en su afán de ser mártires se ofrecían para tareas que obviamente los conducirían a la muerte, o se proclamaban cristianos a los cuatro vientos porque el castigo era morir) y aun así son santos. En pocas palabras, otro banquete para los cazadores de argumentos candidatos a perecer.

Estos son algunos de los textos a los que he podido acceder gracias a mi carrera. Espero que les hayan despertado las ganas de debate y de contra-argumentación. Si terminan entusiasmados con la cuestión les recomiendo que los busquen en físico y en buenas ediciones ya que no confío mucho en las ediciones de internet.

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Sobre ateísmo y escepticismo

La pulga snob - Ortogonales

Si algo he aprendido tras años de participar en todo tipo de foros y grupos de ateos en Internet es que ser ateo no necesariamente garantiza tener una mentalidad crítica. No es raro ver por ejemplo el pseudodocumental Zeitgeist mencionado una y otra vez en foros de ateísmo. Eso por no nombrar a la gran cantidad de ateos que no creen en dios pero si creen en abducciones alienígenas y en medicinas alternativas.

Llegar al punto en el que se toma la decisión de no creer en dioses es un momento clave en la vida de una persona, lo que puede ser el primer paso en un camino que puede llevar a todo tipo de descubrimientos. Sin embargo, sin importar las razones que llevan a una persona a no creer en dioses, de poco sirve asumir esa actitud si no esta respaldada por razones de peso y un escepticismo bien entendido.

Muchos creyentes piensan que las razones por las que una persona llega al ateísmo son más emocionales que racionales y aprovechan eso como argumento para atacar a los ateos, lo cual es claramente un error. Sin embargo el problema es que en muchos casos eso es verdad. Desencanto con la religión en la que uno ha sido educado, rabia por los abusos cometidos por los representantes de la iglesia o el simple espíritu de rebeldía adolescente son motivos que llevan a muchos a declararse ateos. Y eso no es malo, lo malo es quedarse solo con esos motivos ya que por si mismos carecen del sustento racional que permite defender el ateísmo de manera efectiva y que en muchas ocasiones es la razón por la que muchos que se han creído ateos terminan volviendo al redil de los creyentes.

El escepticismo entendido como la idea de que no se debe aceptar ninguna afirmación como cierta mientras no se presente evidencia que la soporte, es una actitud que debe desarrollarse en todo ateo. En muchos casos es una actitud escéptica la que lleva a una persona a dejar de creer en dioses en otros casos la persona que  decide no creer en dioses ante la falta de evidencia termina aplicando esa mentalidad a muchas otras cosas convirtiéndose así en un escéptico.

Sin embargo hay que cuidarse de no caer en un escepticismo mal entendido como le ocurre a los que se dicen escépticos de la evolución, de la llegada del hombre a la luna o del cambio climático. Se trata de no aceptar afirmaciones sin evidencia, no de ignorar la evidencia que contradice nuestras creencias, o de tomar pedazos de evidencia y buscar conexiones arbitrarias para probar hipótesis carentes de sentido, como es el caso con los que creen en teorías de conspiración similares a las que proponen en Zeitgeist.

Pero esto no es algo fácil de lograr. Científicamente se ha logrado demostrar que los humanos tenemos una propensión natural a creer en cosas y una gran dificultad para dejar de creer en ellas. El escepticismo requiere tener la capacidad de cuestionar incluso lo que nuestros sentidos nos dicen, lo que recordamos y lo que hemos llegado a aceptar como cierto y eso requiere de mucha honestidad y disciplina. Un ateo que más allá denegar la existencia de un dios no es capaz de cuestionar otras cosas no se diferencia mucho de un creyente.

Diría para concluir que cualquiera puede llegar a ser ateo, pero que para ser un buen ateo es necesario ser un buen escéptico. Solo así es posible que el ateísmo adquiera la coherencia que requiere para llegar a más gente y lograr que la humanidad supere algún día la tare del pensamiento irracional.

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Carta al senador Edgar Espindola Niño

Señor Édgar Espíndola Niño

Senador de la República:

¿Recuerdan que hace unos días se hizo la Quinta Jornada de Oración en el Senado de la República, por cuenta del senador Por medio de la presente le manifestamos nuestro inconformismo con su actuación la semana pasada, cuando aprovechó su cargo para promover y participar en un evento religioso junto con la Sociedad Bíblica de Colombia y trescientos pastores evangélicos en las instalaciones del Senado, algo que afecta la laicidad del Estado, ya que en su calidad de senador de la República se permitió patrocinar una creencia religiosa particular.

En el marco de la “Quinta Jornada Mundial de Oración”, usted aprovechó para subordinar la laicidad del Estado colombiano a las creencias religiosas de un grupo de personas del cual hace usted parte.

Como si no fuera suficiente la violación del laicismo estatal establecido en la Constitución, sus declaraciones durante el acto resultaron lamentables. Es inconcebible que una persona que dice defender una Constitución que garantiza la igualdad y no discriminación, realice declaraciones que perpetuan la homofobia en la sociedad colombiana.

Ha dicho usted:

“Nos preocupa que la Corte quiera legalizar la adopción de niños por estas parejas, yo no soy homofóbico, respeto lo que la gente quiera hacer con su cuerpo, aunque no lo comparta, pero hay que advertir que es una conducta antinatural, pero no hay que obligar a los colombianos a caer en prácticas sexuales dándole gusto a una minoría”.

Sus afirmaciones no sólo resultan discriminatorias, sino que además parten de la supina ignorancia acerca de la naturaleza. Como se ha registrado en miles de especies animales, a lo largo y ancho del mundo, la orientación homosexual es común en la naturaleza. Y según estudios, como los del sexólogo Alfred C. Kinsey, se encuentra establecida en todas las culturas y tiempos de la humandiad. Lo que sí resulta “antinatural” es que a esta altura de la historia y con el cúmulo de conocimiento sobre sexualidad, existan aún personas que aprovechen puestos de influencia y poder, para defender prejuicios anacrónicos, nacidos de la ignorancia y la superstición.

De modo similar, si quisiéramos entrar en el terreno de las falacias naturalistas, tampoco es que tenga mucho que aportar alguien cuyos actos discriminan; ya que al basar su postura en un libro que habla, entre muchos otros temas, sobre serpientes parlantes, mujeres-costilla, frutos mágicos, hombres que viven por tres días en el estómago de un gran pez, genotipos que cambian por hacer saltar a una hembra preñada sobre una rama descortezada (Génesis 30) y el geocentrismo (que afirma que el Sol orbita alrededor de la Tierra) (Josué 10).

Comprendemos que el rechazo a la evidencia, el apego dogmático a un libro, y los prejuicios contenidos en este son parte fundamental de las creencias y prédicas de la Iglesia Pentecostal, a la cual usted pertenece. Respetamos que crean en eso. Pero lo que no respetamos, ni compartimos, es que pretendan imponer los preceptos propios de su culto a toda la sociedad. Es esto similar a que un legislador Testigo de Jehová quisiera imponer a toda la sociedad la prohibición a las transfusiones de sangre, o que un legislador adventista quisiera imponer a todo el país la observancia del sábado.

Le recomendamos seguir el ejemplo del expresidente frances Valéry Giscard d’Estaing quien en 1974 afirmo en una entrevista con el Papa Juan Pablo II ‘ (…) Yo soy católico, (…)pero soy presidente de la República de un Estado laico. No puedo imponer mis convicciones personales a mis ciudadanos (…) sino (más bien lo) que tengo que (hacer es) velar porque la ley se corresponda con el estado real de la sociedad francesa, para que pueda ser respetada y aplicada. Comprendo, desde luego, el punto de vista de la Iglesia católica y, como cristiano, lo comparto. Juzgo legítimo que la Iglesia católica pida a aquéllos que practican su fe que respeten ciertas prohibiciones. Pero no es la ley civil la que puede imponerlas con sanciones penales, al conjunto del cuerpo social”. Y añadía: ”Como católico estoy en contra del aborto; como presidente de los franceses considero necesaria su despenalización”. No pedimos que cambie sus convicciones, puesto que creemos en las libertades civiles y en su derecho de profesar su fe, pero consideramos su actuar como una afrenta directa contra la democracia colombiana.

Queremos recordarle que el artículo 4° de la Ley 133 de 1994 dice que “El ejercicio de los derechos dimanantes de la libertad religiosa y de cultos, tiene como único límite la protección del derecho de los demás al ejercicio de sus libertades públicas y derechos fundamentales”. Por eso le solicitamos amablemente, que no intente imponer en toda la sociedad la moral sexual y los prejuicios propios de su credo religioso.

Asímismo queremos hacer énfasis en que usted es un senador de la República y en esa medida, usted no puede juzgar – eso le corresponde a la Rama Judicial, de la cuál hace parte la Corte Constitucional. Para alguien que dice respetar la Constitución, le queda muy poca credibilidad ponerse a usurpar funciones que no le corresponden –y para colmo, acusar de eso a una entidad que sólo está haciendo su trabajo, como es el caso de la Corte Constitucional-.

Le recordamos que usted es un representante de la sociedad colombiana en virtud, no de ninguna confesión religiosa, ni de la Biblia, sino de la Constitución que usted se empeña en pisotear. Así que le sugerimos que la tenga a mano cuando pretenda imponer sus anacrónicos prejuicios al resto de la sociedad. Porque si lo hubiera hecho, se habría dado cuenta que la Carta Magna establece la forma de constituir familia:

La familia es el núcleo fundamental de la sociedad. Se constituye por vínculos naturales o jurídicos, por la decisión libre de un hombre y una mujer de contraer matrimonio o por la voluntad responsable de conformarla (Artículo 42).

Si se hubiera tomado el trabajo de leerla detenidamente, entendería que la Constituyente concibió tres maneras de constituir una familia. Se los vamos a enumerar:

  1. Por vínculos naturales o jurídicos.
  2. Por la decisión libre de un hombre y una mujer de contraer matrimonio.
  3. Por la voluntad responsable de conformarla.

Para efectos prácticos, esto significa que si dos personas del mismo sexo, en edad de contraer matrimonio, quisieran hacerlo, formando un vínculo jurídico, bien podrían hacerlo, conformando una familia. Y si dos personas del mismo sexo, con uso de razón, tuvieran la voluntad responsable de conformar una familia, eso por Constitución, ya es una familia.

Lamentamos que usted ataque a la Corte Constitucional por reconocer derechos a la comunidad LGBT cuando afirma que “la Corte Constitucional erradamente ha venido sentando jurisprudencia… al querer concebir una familia diferente a la concebida en la Constitución Nacional”. Notamos en estas declaraciones que le molesta que la Corte haya reconocido el derecho a la igualdad a la comunidad homosexual y que desconoce usted la realidad de la sociedad moderna, en la que miles de parejas del mismo sexo viven, comparten sueños, deberes y responsabilidades. Estas parejas son colombianos que pagan impuestos y que están protegidos por la Constitución.

Dijo usted que “le queremos decir a la Corte Constitucional que no legalice relaciones que están por fuera del marco constitucional”. No es que la Corte legisle. Es que, afortunadamente, ésta ha llenado las omisiones legislativas conforme al sano principio de la igualdad y los mandatos constitucionales, ya que el Congreso no actúa porque tiene en su seno a muchas personas prejuiciosas como usted. Es por esto que la Corte está obligada a llenar, por el principio de igualdad, la omisión que el Congreso se niega a cubrir.

Tampoco podemos pasar por alto su afirmación de que Colombia “tiene futuro en la medida que abramos nuestro corazón a los principios y a los valores cristianos”. Si fuera tan amable, nos gustaría que nos diga cuáles valores cristianos exactamente. Si se toma como guía la Biblia en lugar de nuestra Constitución laica ¿Qué impediría que, por “defender la familia”, se lapide a las mujeres adúlteras (Levítico 20:10)? ¿Qué impediría que por defender la fe como valor se pudiera matar a los ciudadanos que no guarden el sábado (Éxodo 33:2)? ¿Da la Biblia un aval para que los adventistas puedan matar a los pentecostales?, ¿Qué impediría tomar las mujeres de los pueblos vencidos en batalla como esclavas, tal como lo indica Jueces 21? De ser así, ¿se podría hacer esto en Colombia con las guerrilleras capturadas por el Ejército?, ¿Adhiere usted también a la inferioridad de la mujer siguiendo textos paulinos como 1 de Corintios 11:3, 7 y 9?, O ¿Qué impediría quemar libros, siguiendo el ejemplo del protestante Juan Calvino? ¿O tal vez, de nuevo siguiendo las sugerencias calvinistas, quemar herejes y científicos que desafían los dogmas, como fue el destino de Miguel Servet, al proponer la que hoy sabemos que es la explicación de cómo funciona la circulación pulmonar?

La oposición actual al reconocimiento de los derechos a la comunidad homosexual por parte de los evangélicos, católicos y ortodoxos, nos recuerda cómo la Convención Bautista del Sur y la Iglesia Metodista Episcopal del Sur se opusieron en el siglo XIX a la abolición de la esclavitud en Estados Unidos porque -sin equivocarse- afirmaban que la Biblia no sólo no la condena, sino que legisló sobre cómo realizarla. Si tomáramos la Biblia para decidir qué derechos reconocer y cuáles no, como lo hacen usted y los pastores con los que usted se reunió en el Senado, ¿Qué impediría poder comprar esclavos siempre y cuando sean de naciones vecinas tal como lo estipula Levítico, 25:44? Díganos senador: ¿Los podemos comprar de Venezuela o de Ecuador?

Por cierto, la Biblia, ese libro religioso que ensalzó en el Senado junto con centenares de pastores evangélicos, hace un llamado en Levítico 20:13 al asesinato de los homosexuales (“ambos han de ser muertos; sobre ellos será su sangre”). ¿Es ese el valor cristiano al que usted se refiere? ¿Es por ello que usted se ha formado un prejuicio homofóbico? ¿Es por esto que usted dice que el amor entre un par de gays o de lesbianas es una abominación mientras que a la vez dice no ser homofóbico? Porque resulta algo incongruente oponerse a la homosexualidad, tal como la Biblia manda, pero no aplicar el castigo que este libro ordena. Quedamos a la espera de sus aclaraciones.

Volviendo al tema de la adopcion homoparental, debemos recordarle que la Corte Constitucional consultó a cuatro importantes universidades colombianas: la Universidad Nacional, la Universidad del Valle, la Universidad Javeriana y la Universidad de Los Andes. Y todas ellas han dado un concepto favorable a la adopción por parte de las parejas del mismo sexo. Por esto, le pedimos el favor, que valore las evidencias académicas del siglo XXI en lugar de estar alabando un libro de la edad de Bronce en un espacio que debe ser laico, como el Senado de la República.

Por otra parte no entendemos su declaración de que “no hay que obligar a los colombianos a caer en prácticas sexuales dándole gusto a una minoría”. Creemos senador, que usted no ha entendido que en ningún momento se hará obligatorio formar parejas homosexuales y adoptar. De eso puede estar seguro. De lo que se trata es de permitir que parejas del mismo sexo puedan formar una familia, que niños abandonados puedan ser adoptados por seres humanos amorosos, y que los niños ya existentes en hogares homoparentales -como la niña criada en el hogar de lesbianas que suscitó la demanda que hoy analiza la Corte Constitucional- puedan tener la protección legal y social de ambas madres, y no de una sola.

Mientras tanto, a la luz de los hechos expuestos, consideramos que le está debiendo usted una disculpa a la comunidad LGBT colombiana por sus desdichadas y completamente desinformadas declaraciones y a todos los colombianos, en cuyo nombre y con cuyo dinero celebró un acto religioso violando el principio constitucional de laicismo.

Infortunadamente, la persona para investigar estas impresentables declaraciones y actuaciones actualmente es Alejandro Ordóñez, un señor que también pisotea el estado laico, que es igual o más homófobo que usted, por lo que sería en vano pedir que lo investigue y haga respetar el estado laico y los derechos de las minorías en Colombia.

En todo caso, quedamos a la espera de sus disculpas y de la promesa de que no volverá a emitir discriminativos comentarios en un espacio estatal.

Atentamente:

Asociación de Ateos y Agnósticos de Bogotá

http://bogota.ateos.co/

http://de-avanzada.blogspot.com/2012/05/carta-al-senador-edgar-espindola-nino.html

http://bogota.ateos.co/blog/2012/05/carta-al-senador-edgar-espindola-nino